Domótica... esa palabra

¿Habías escuchado de la domótica? ¿Sabés que significa esta palabra? Tiene su origen en la palabra latina ¨domus¨ que significa ¨casa¨ y la palabra ¨automática¨. Este conjunto de técnicas se encarga, entonces, de automatizar funciones dentro de una vivienda convirtiéndola, paso a paso, en una casa inteligente.

Hablamos con Antonio Mieres, ingeniero electrónico y especialista en domótica, que en 2011 fundó Haustech Uruguay (asociada a Haustech Argentina, líder en el país para proyectos de domótica residencial premium). Aquí les explicamos un poco de qué se trata y les contamos algunas de sus ventajas.

Los aparatos que podemos automatizar son muchos. Los más comunes son luces, ventanas motorizadas, sistemas de seguridad (cerraduras, detectores de movimiento), climatización, purificadores de aire y todo tipo de bombas, motores, portones.

También se encuentran los equipos multimedia (TVS, parlantes, proyectores) y aparatos electrónicos (receptores, routers, cámaras, cafeteras, heladeras, lavarropas, hornos), etc.

Gracias a la domótica podés caminar por tu casa y que se vayan prendiendo o apagando las luces y los parlantes ¨solos¨ dependiendo de en dónde está el movimiento; podés controlar las luces, la temperatura, la alarma, las cerraduras inteligentes y ver las filmaciones de las cámaras de seguridad sin estar en tu casa; y ahorrar tiempo gracias a un montón de otras funciones.

Además, permite una mayor eficiencia enérgica ya que con ella se puede programar y zonificar el uso de diferentes dispositivos para optimizar su consumo y, además, facilita el uso de energías limpias.

Esto se logra, por ejemplo, mediante la activación y desactivación de enchufes y el ahorro de corriente, la conmutación y regulación de la luz (si hay movimientos en los ambientes o dependiendo de la luz solar que entre), el control de períodos de paro y puesta en marcha de electrodomésticos en determinados horarios, etc.

Un beneficio menos obvio de estas tecnologías es que facilitan la autonomía e independencia de personas con alguna discapacidad o dificultar motriz. Por ejemplo, hay bachas de baño que pueden ajustarse a alguien en silla de ruedas, electrodomésticos que se prenden o apagan con un simple comando de voz, etc.

Hoy la domótica permite integrar y controlar asistentes personales como Google Assistan, Amazon Alexa o Apple HomePod a través de una app o sistema (por ejemplo Apple Home o Control4).

Antonio nos aclara que estas técnicas buscan que su manejo sea lo más sencillo posible y no depender de ningún elemento que pueda quedarse sin baterías o sin conectividad.

Para ello, la mayoría de las escenas se activan solas (por horario o por actuación de algún sensor), y el resto de las funciones se deben poder manejar desde teclas en las paredes o touch screens (pantallas exclusivas de la domótica). Cómo accesorio, se pueden usar las apps desde celulares y tablets.

En cuanto a costos, en los casos en dónde se quiera contar con una domótica integral; es decir, aplicar estas tecnologías en todos los ambientes de la vivienda e integrar los subsistemas; las cifras van de entre el 1% al 5% del costo de la casa.

Sabemos que cada vez se escuchará más esta palabra ya que las casas inteligentes empezarán a ser la regla y no la excepción. Esperamos que te haya gustado la nota y no te olvides de compartírsela a alguien a quien le pueda interesar.